|
Usted está en: » Portada » Formación y Docencia
Miércoles 21 de octubre de 2009
En la Confirmación Jesús marca con su Espíritu
Este Sacramento une a los bautizados de una manera más íntima con la Iglesia.
“El Sacramento de la Confirmación une a los bautizados de una manera mas íntima a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo……” (Vaticano II).
El Sacramento de la Confirmación es uno de los tres Sacramentos de iniciación cristiana. Confirmación significa afirmar o consolidar. Cristo comunica el Espíritu Santo a través de los Sacramentos, especialmente en el Bautismo y la Confirmación. En el Bautismo recibimos el Espíritu Santo; la Confirmación perfecciona la gracia bautismal. Por ella los cristianos participamos más plenamente del Espíritu Santo que Jesús posee.
El Concilio de Trento declaró que la Confirmación era un Sacramento instituido por Cristo, porque solo Dios puede unir la gracia a un signo externo.
A partir de la Confirmación nos convertimos en cristianos maduros y podremos llevar una vida cristiana mas perfecta más activa, nos hace capaces de ser testigos de Cristo.
El día de Pentecostés, cuando se funda la Iglesia, los apóstoles y discípulos se encontraban reunidos junto a la Virgen, estaban temerosos, no entendían lo que había pasado, se encontraban tristes creyendo que todo había sido en vano. De pronto descendió el Espíritu Santo sobre ellos, quedaron transformados y a partir de ese momento entendieron todo lo que había sucedido, dejaron de tener miedo, se lanzaron a predicar y a bautizar.
En el Antiguo Testamento encontramos numerosas referencias, por parte de los profetas, de la acción del Espíritu Santo en la época mesiánica y el propio anuncio de Cristo de una venida del Espíritu Santo para completar su obra.
El signo de la Confirmación es la unción, va unida al nombre de “cristiano”, que significa ungido. La materia de este Sacramento es el Santo Crisma, aceite de oliva mezclado con bálsamo, que es consagrado por el Obispo el Jueves Santo.
Por medio de la unción el confirmado recibe la marca, el sello del Espíritu Santo, el cual marca la pertenencia total a Cristo, el estar a su servicio para siempre, pero indica también la protección divina.
Es esencial la voluntad libre del hombre (aceptación y respuesta) para que el Espíritu pueda actuar en él. Hay que dejarse guiar, de esta manera el creyente llegar a ser, en el Espíritu, otro Cristo, el hombre más plenamente realizado.
Para celebrar la importancia de este Sacramento, el martes 20 de octubre a las 11.30 hrs., visitó a los Confirmandos el Obispo Emérito Monseñor Javier Prado, quien celebrará el 31 de octubre el Sacramento de Confirmación a los alumnos de nuestro Colegio.
La finalidad de esta reunión fue conocer a los Confirmandos y estrechar entre ellos lazos fraternos.
María Teresa Rodríguez Collado Coordinadora Depto. de Pastoral
|



